En la segunda fase del proceso de nacionalidad portuguesa por origen sefardí, se realiza un estudio genealógico detallado, crucial para verificar la conexión del solicitante con la comunidad sefardí.
Este estudio implica una investigación exhaustiva de los antepasados del solicitante, remontándose a generaciones anteriores para establecer vínculos sólidos y demostrar la herencia sefardí.
Durante esta fase, se recopilan y analizan minuciosamente diversos documentos históricos y registros genealógicos, como certificados de nacimiento, matrimonio, defunción y registros religiosos. Este proceso requiere paciencia y rigor para documentar adecuadamente la ascendencia sefardí.

